Ingredientes
citados, necesita buenas dosis de paciencia y tranquilidad. Es relativamente fácil que se corte (hasta al más experto le puede pasar), en ese caso lo mejor es empezar de nuevo.
Preparacion
Pelamos el diente de ajo, y si este es muy grande le quitamos la parte más verde del centro. Lo troceamos y lo echamos al mortero, lo majamos hasta que quede una pasta.
Añadimos la yema de huevo, totalmente separada de la clara y vamos mezclando con la pasta de ajo hasta que tenga una consistencia uniforme (un buen rato mezclando).
Una vez que lo tenemos totalmente mezclado, vamos añadiendo muy poco a poco pequeños chorritos de aceite, revolviendo ( siempre en el mismo sentido) hasta conseguir que ligue perfectamente antes de añadir otro chorrito de aceite.
Por último y al final añadimos una pizca de sal al gusto y removemos ligeramente.
Esta salsa, además de los